[Artículo] Wrestlemania 30: De una basura abucheable al posible mejor final

[Artículo] Wrestlemania 30: De una basura abucheable al posible mejor final

La vitrina de los inmortales ya va tomando forma. De la densa atmosfera apestada por el regreso y rápida consagración de una exacerbada combinación de músculos llamado Batista -que en su primera lucha luego de cuatro años sin actividad se ‘ganó’ el derecho a ser el primer retador al campeonato mundial de los pesos pesados de la WWE para el Main Event de Wrestlamania contra Randy Orton- se pasó al aire de esperanza que brinda un aroma a campos Elíseos en lo que podría ser un final de una real consagración verdaderamente épica.

Pero vayamos por partes. En diciembre del año pasado se confirmó el regreso de Batista y con ello las especulaciones sobre su trabajo en la WWE. Acá se tituló como El regreso de Batista y las ideas despreciables justamente por todo lo que se prometía con el regreso del ‘Animal’ y que, lamentablemente, se cumplieron: ganar el Royal Rumble –que según muchos rumores fue uno de los factores que contribuyó a la salida de CM Punk-, ser el retador al campeonato de Orton y dejar a Daniel Bryan –a quien la gente quería no solo ver en la batalla real, sino también haciéndose con la victoria- fuera del camino hacia el oro.

Esa representación de Batista como el autor de la lejanía de los que –muchos, incluyéndome- consideran a los dos mejores exponentes del verdadero wrestling, al menos en la WWE, de un destino de consolidación como la tan mentada denominación ‘Cara de la empresa’ supuso el enojo masivo de la audiencia hacia la persona de Batista, quien, valgan verdades, no ha podido demostrar hasta ahora porqué en algún momento fue un campeón aclamado.

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Con menos de diez peleas en dos meses y medio, a ritmo trotón –dando pie a especulaciones de tener un pésimo cardio-, dejando que otros sean los que lleven el ‘ritmo de la música’ al momento de luchar y ganando luchas a base de ‘fuerza’ y de movimientos ‘sorpresivos’ es que el público, asistente y desde sus hogares, desechó la idea del regreso de este falso héroe y nunca lo aplaudió a pesar de ser de ‘los chicos buenos’.

Tanto fue la animadversión contra Batista que se reportaron constantemente, en diversos medios como PWInsider o Wrestlign Observer, las diferencias del luchador contra diferentes personas del público asistente, desde su regreso.

 Desde cualquier punto de vista hacía suponer que la lucha estelar entre Batista y Orton sería una de las más –si no es que la más- abucheada en la historia de Wrestlemaniani el casi ridículo Main Event de Wrestlemania 27 de Cena contra The Miz-. Un campeón odiado por la gente y un sujeto que pretendía ser querido y que causaba cada vez más rechazo y la gente aclamando a otros exponentes resultaría una lucha estelar penosa.

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 El giro forzado

Según diversas webs, Batista haría un turn heel después de Wrestlemania, pero este plan se tuvo que adelantar ya que él siempre era abucheado cada vez que aparecía y abría la boca. La mejor idea que tuvo WWE fue hacer el cambio en el Smackdown del 28 de febrero con un discurso reutilizable: yo soy mejor que todas las ‘basuras’ que están acá y me importa un cuerno si le gusto el público porque también son ‘basura’.

Lo interesante es la pimienta que aderezó ese cambio: ‘Soy mejor que sus héroes y los voy a eliminar’. Una alusión casi directa a Daniel Bryan –y evidentemente otros favoritos por el público que no tienen los reflectores que merecen- que da pie al inicio de alguno bueno, muy bueno, para los seguidores del hombre del ‘Yes Movement’.

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 Hijack y el Yes Movement.

Parte de lo genial de un evento en vivo es la reacción del público. Apoyar, gritar, vitorear, abuchear, joder si es necesario, todas sus reacciones ayudan para un buen espectáculo, sino, no tendría sentido hacer eventos en vivo. Pues Chicago es una tierra especial: es una ciudad de rudos que siempre quiere acción ruda.

El Raw del tres de marzo preveía un escenario hostil para la WWE, pues al ser la ciudad natal de CM Punk, quien desertó de la empresa por su política al momento de tomar decisiones, era un hecho que el coliseo reventaría en favor de élY los mismos coterráneos de Punk organizaron un gran plan: Secuestrar Raw.

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 Lo llamaron Sick and Tired y tenían como objetivo principal tomar Raw y cambiar el rumbo que estaba tomando el camino hacia Wrestlemania. La empresa de los McMahon estaba advertida, pues todo se hizo mediante una campaña en redes sociales y tuvieron que pensar la forma en contrarrestar. Resultado: un buen Raw que tuvo inclinaciones que la misma gente de Chicago logró, lo admita o no la WWE.

aunque esto haya sido utilizado –magistralmente- por Paul Heymanpor fin la coronación de The Usos como campeones en pareja Lograron que por fin se mencione a Punk en un evento en vivo, para hacer una promo para la lucha entre Lesnar y The Undertaker en Wrestlemania –hasta ese momento la lucha más, y la única, llamativa del evento-. También se vio –sí, en mi criterio, la WWE lo hizo para alegrar a la gente-. Pero lo mejor fue que Chicago dio la idea para un genial segmento: Tomar Raw.

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La WWE tomó la idea del Hijack de Chicago y le cedió uno de los objetivos que estos buscaban, o al menos la esperanza: que Daniel Bryan sea parte del Main Event de Wrestlemania.  

Es así que en el Raw del 10 de marzo, un luchador de clase B+, desalineadamente barbudo y despeinado, de corta estatura, músculos a penas asomados, pero que contiene el alma de un dragón en cada golpe, dotado de una técnica de maestro de llaveos, que vuela, arrastra, gira, revive tras largo agonizamiento y que tiene el poder de que la gente lo respalde a voluntad al alzar los brazos una y otra vez, gritando al unísono con sus mentes, almas y cuerpos: ¡Yes! ¡Yes! ¡Yes! Tomó el ring con un séquito de acólitos para exigir sus mandatos: luchar uno contra uno, al mismo nivel con quien se había negado a dejarlo alcanzar el tan preciado cinturón de campeonato.

Daniel Bryan pobló todo el ring con sus acólitos, todos portando esa figuración del rostro del Cristo yacente transformado en la imagen de Bryan con su distintivo Yes; y exigió que Triple H luché contra él en Wrestlemania. No le quedó otra que aceptar, sino el show no podría continuar. Espera. ¿A dónde vas? ¿Crees que se va a desaprovechar esa oportunidad? Bryan le dio al pueblo lo que el pueblo quería y dijo: Una cosa más. Si te gano, el evento estelar de Wrestlemania será una amenaza triple entre Randy Orton, Batista y Daniel Bryan.

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 Es así que de lo que parecía que iba a ser una lucha asquerosamente basureada por el público, se puede transformar en una de las más sublimes para un luchador que a base de puro talento llegó a hacerse del sentimiento del pueblo, de las masas, de las personas ‘normales’, y ser un abanderado antisistema que se corona como el mejor participando en dos luchas en Wrestlemania: primero contra el hombre que le impide la felicidad, uno de los estandartes de esta moderna WWE y una ya leyenda, al que si gana podrá acceder a una segunda lucha, por el campeonato, dando así a esta carrera de frustraciones un final verdaderamente épico.

 Es cierto que hay una legión de seguidores que no quieren que Bryan salga como campeón, pero aún se está hablando de un escenario hipotético, ya que no se puede afirmar que Triple H perderá. Aunque, tras los hechos, ¿no se merece más un campeón que esté siempre en los shows, luchando pulidamente y que en verdad esté entregado sobre alguien que regresa como estrella y que fuera de la fuerza bruta no entretiene como un verdadero wrestler, por más que este no sea Bryan?

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 Nota Vinculada: Un lindo final, porque la esperanza es lo último que se pierde.

 Para Wrestlemania ya hay varias luchas pactadas e ideas concebidas que lo van haciendo cada vez más mágico. Una de esas ideas es una batalla real en conmemoración de André The Giant que propuso Hulk Hogan, el ilustre anfitrión de esta edición de Wrestlemania. Pues esta es una buena oportunidad para que varios luchadores se muestren y participen del magno evento, el cual sería algo espectacular que lo gane CM Punk.

¿Por qué Punk? Pues porque tras el tiempo que abandonó la WWE, sería una genial forma de robarse el show y tener un momento estelar, que es lo que se merece. Pero, aunque su sola vuelta sería un alboroto total, lo único que lo superaría y haría todo más extraordinario es que sea una parte fundamental en la victoria de Bryan, ya sea apareciendo distrayendo – como cuando Edge apareció y Christian se hizo campeón por primera vez- o evitando que le roben la pelea. Pero esto último solo lo dije para compartir la esperanza que tengo para que sea un extraordinario Wrestlemania.

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(Fotos: wwe.com)

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